El próximo 4 de febrero es el Día Mundial contra el cáncer, una enfermedad que constituye una de las principales causas de muerte en España. Uno de cada tres varones y una de cada cuatro mujeres serán diagnosticados de cáncer a lo largo de su vida. La conmemoración de esta jornada tiene por objeto aumentar la concienciación y movilizar a la sociedad para avanzar en la prevención y mayor control sanitario. Desde Grupo OTP hemos profundizado en el tema de la mano del Doctor Francisco Coca.

-¿Cómo ve actualmente los casos de enfermedad por cáncer y la evolución de las investigaciones médicas?

Realmente esperanzadora. Se ha abierto mucho el abanico de los aspectos relacionados con el cáncer que se pueden investigar. Se investiga esta enfermedad desde muchos puntos vista y eso creo que permitirá que los resultados puedan ser interpretados por el mundo científico de un modo más global. Actualmente la investigación en este ámbito, mejora las posibilidades de comprensión del cáncer como enfermedad y aporta grandes avances en aspectos concretos que van salvando cada vez más vidas.

-La OMS estima que el 19% de los cánceres que se detectan a nivel mundial tienen una estrecha relación con factores ambientales y en particular con el ambiente laboral, siendo la causa de más de 1,3 millones de muertes anuales, ¿qué opinión le merecen estos datos?

La relación de causalidad directa es uno de los aspectos más controvertidos cuando se habla de cáncer. Es conocida la causa de algunos tipos de cáncer, pero en la mayoría de los casos el origen o bien nos es desconocido o bien es un conjunto de factores que interviniendo sinérgicamente pueden determinar en algunas personas la aparición de la enfermedad.

El ámbito laboral no está exento de esta dificultad para establecer una causalidad, pero tiene una particularidad: si es conocida la causa o el agente que provoca la enfermedad, ésta es evitable. Esto nos obliga a prestar mucha atención a los factores del entorno laboral.

-¿Considera que la mayor parte de las empresas españolas cumplen con las leyes de prevención de sustancias tóxicas? ¿Cree que hay suficiente información y formación entre los trabajadores?

En líneas generales sí creo que hay una buena cumplimentación. Respecto a la formación creo que siempre habría algo más que añadir o que mejorar. Pero en los últimos años se está produciendo un cambio de actitud importante y positivo en las nuevas generaciones de empresarios y trabajadores que son más conscientes de las repercusiones para la salud de la actividad laboral. Esta mayor receptividad permite que los mensajes desde la empresa, administraciones, servicios de prevención, etc. , sean más eficaces.  Se está dando una retroalimentación muy positiva: la información genera conciencia del problema y la toma de conciencia demanda más y mejor información.

-Aproximadamente, según la OMS, un 30% de las muertes por cáncer se deben a cinco factores de riesgo comportamentales y alimentarios (índice de masa corporal elevado, consumo insuficiente de frutas y verduras, falta de actividad física y consumo de tabaco y alcohol), ¿cree que nuestros hábitos son saludables y adecuados o podrían ser mejorables?

En primer lugar no podemos afirmar que uno de cada tres enfermos de cáncer lo son por tener esos cinco factores de riesgo, o cuando menos no sólo por eso. Le reitero que por el momento la causa del cáncer es plurifactorial y desconocida en muchos casos.

Respecto a los hábitos saludables, qué duda cabe de que sí son factores importantes para tener mejor nivel de salud y una población sana no sólo enferma menos, sino que afronta mejor la enfermedad.

-¿Qué sectores son los más peligrosos y por tanto se les atribuyen mayor riesgo? ¿Existe una relación entre un prolongado y alto nivel de estrés y la detección del cáncer?

Es en el sector industrial donde se presentan el mayor número de casos asociados a exposición laboral y mucho menos en sector servicios y en el agrícola.

La mayoría de los estudios que investigan el origen de la relación entre entorno laboral y cáncer, suelen centrarse en detectar agentes químicos o físicos como posible causa. No me consta que se haya determinado de modo concluyente una relación causal entre factores psicógenos como el estrés laboral y el aumento de la incidencia de la enfermedad.

-¿Considera que la ley antitabaco española ha contribuido a reducir el índice de casos por cáncer de pulmón?

Algunos aspectos de ella sí. La prohibición de fumar en el trabajo y en espacios compartidos por otras personas en general, creo que sí ha sido eficaz a la hora de disminuir la cantidad de unidades/día de tabaco que consumían los fumadores.

El efecto indirecto que pueda tener la menor presencia pública y presencia social del tabaco sobre la población en general y sobre las siguientes generaciones tendremos que comprobarlo dentro de algunos años.

-Una vez diagnosticada la enfermedad, ¿qué papel juega la actitud y el comportamiento del paciente? 

Determinante. En el pronóstico de la enfermedad sabemos que es importante el tipo de enfermedad y pero también cómo se vive la enfermedad. De esa actitud personal va depender no sólo cuánto se va a vivir, sino con qué calidad de vida. En este sentido  integrar la enfermedad es algo muy positivo. Lo ideal es tener una actitud que nos lleve a continuar con nuestra actividad cotidiana y laboral tanto como nos sea posible y además como añadido, pero no como una dedicación y ocupación exclusiva, dedicar todos los esfuerzos necesarios para aplicar el tratamiento que tengamos indicado.

-¿Cuáles son las principales recomendaciones para aquellas personas que han padecido un cáncer y se incorporan de nuevo a su puesto de trabajo?

En el caso de los trabajadores cuya enfermedad ha tenido alguna vinculación laboral, se sigue un procedimiento específico y siempre se intenta que no vuelvan a ser sometidos a los agentes lesivos conocidos. En el caso de las personas con cáncer sin vinculación laboral, la principal recomendación es que intenten realizar su actividad laboral del modo mas parecido posible a su situación previa. Que intenten, siempre que sea posible, hacer lo mismo y de la misma manera. Con esa actitud damos por cerrado el proceso y no le concedemos presencia en nuestro trabajo a una enfermedad que ya se superó.

-Cada vez son más habituales los casos de mujeres con cáncer de mama, ¿cree que algún día se erradicarán?

Creo que el cáncer de mama no, pero las muertes por esa causa sí. Es posible que hoy por hoy no podamos evitar que se den casos, pero sí se puede conseguir que en las mujeres en que aparezca, el tratamiento sea eficaz y cada vez con menos efectos secundarios.