La consellera de Sanitat Universal i Salut Pública, Carmen Montón, ha presentado la nueva Estrategia de Salud Mental de la Comunidad Valenciana 2016-2020, una herramienta de planificación para mejorar la salud mental de los ciudadanos, que incorpora una reorganización de los servicios orientada a potenciar la atención comunitaria, y en cuya elaboración han participado más de 150 profesionales, usuarios y familiares.

Montón ha recordado que “no hay salud sin salud mental” y ha explicado que el Consell se ha fijado la salud mental como una prioridad, lo que implica planificar una nueva forma de atender a las personas afectadas.

“Se incorpora una visión integral de la atención para luchar contra el estigma y la discriminación, y mejorar la imagen que tiene la sociedad de las personas con trastorno mental”, ha dicho Montón, que ha puesto el acento en los programas transversales que garanticen la continuidad de los cuidados.

Este documento, de planificación para los próximos cuatro años, traza una serie de objetivos, entre los que se han priorizado la atención integral a las personas con trastorno mental grave o elaborar un Plan de prevención del suicidio y manejo de la conducta suicida, un documento que ya está ultimando la Conselleria de Sanitat y que está previsto que se presente antes de finalizar el año.

También se pondrá el acento en la atención infantil y adolescente; se fomentarán los programas de atención domiciliaria; la emancipación de los usuarios, junto con el apoyo a las familias y la lucha contra el estigma.

De igual modo se impulsará y garantizará la participación activa de las personas usuarias y sus familias, tanto en o relativo a sus tratamientos como en la planificación y evaluación de los servicios.

Además de mejorar la atención de la población infanto-adolescente, mejorar la atención en situación de crisis y en los servicios de urgencias, o fomentar líneas estables de investigación, la estrategia contempla objetivos como la mejora de la atención a las personas con trastornos de la personalidad y establecer mecanismos de coordinación con las unidades de conductas adictivas, entre otros.