Cuatro o cinco horas son el tiempo medio de utilización de un teléfono móvil. Parte de esas horas se invierten en la cama antes de irse a dormir revisando las Redes Sociales o chateando.

Un estudio reciente asegura que esta práctica puede provocar problemas de visión y sueño. Visión borrosa, dolores de cabeza o insomnio son algunas de las consecuencias. Según los expertos, la luz azul de la pantalla redice los niveles de melatonina, lo que provoca una difícil conciliación del sueño.

Cuando miras la pantalla del teléfono acostado puede que uno de los ojos este cubierto o desenfocado. El “New England Journal of Medicine” relata el caso de dos mujeres que sufrieron ceguera temporal durante meses, aseguraban perder la visión durante 15 minutos en varias ocasiones.