La constantes distracciones en los puestos de trabajo suponen una dificultad para el rendimiento laboral provocando un alto nivel estrés y desconcentración. Las estadísticas indican que el estrés afecta el 28% de los trabajadores europeos, convirtiéndose en el segundo problema de salud laboral después de los dolores de espalda, según datos de la Agencia Europea para la Seguridad y Salud Laboral. Las distracciones, según sostienen algunos estudios, provocan en España la perdida de una media de hora y media al día, ocho horas semanales, es decir, un 20% de su jornada laboral.

Las empresas son cada vez más conscientes de este problema. Muchas ya han comenzado a formar a sus empleados en el Mindfulness. Esta técnica, también conocida como Atención Plena, tiene sus orígenes en el budismo y consiste en poner intención intencionada en el momento presente. Según un estudio realizado por Adecco, solo el 5% de los trabajadores españoles practica ésta técnica para mejorar su productividad, a pesar de que las empresas que llevan a cabo este tipo de programas reducen en un 78% las bajas por ansiedad, estrés o depresión de sus trabajadores. Además, a partir de las ocho semanas de poner en práctica estos hábitos, no solo aumenta la concentración, si no que mejora la conciliación del sueño; una práctica continuada ayuda a una evolución positiva de la gestión de inquietudes y preocupaciones personales, es decir, una mejor calidad de vida.

La Sociedad Mindfulness y Salud propone una serie de ejercicios sencillos en este artículo