Tras analizar el comportamiento de 106 personas –68 mujeres y 38 varones–, de entre 18 y 30 años, a las que se siguió durante ocho semanas, el equipo de la Universidad de Oviedo demuestra en la revista International Journal of Clinical and Health Psychology que el apoyo de un entrenador en la práctica de deporte ayuda a reducir síntomas de depresión.

Los participantes en el estudio fueron distribuidos en cuatro grupos diferentes: ejercicio físico con entrenador, ejercicio físico intenso sin entrenador, ejercicio físico menos intenso también sin preparador y un grupo control de ejercicio placebo.

El trabajo revela dos aspectos relevantes. Primero, que quienes practicaban deporte con la asistencia de un preparador redujeron más los síntomas depresivos que el resto de los grupos y; segundo, que continuaron haciendo ejercicio y, por lo tanto, “se beneficiaron de sus efectos, una vez terminado el estudio”, recalca José Antonio Cecchini Estrada, catedrático del departamento de Ciencias de la Educación de la universidad asturiana.

Según el estudio, el 59% de los integrantes del grupo asistido por un entrenador redujeron los síntomas de depresión, frente al 25% de quienes realizaron por su cuenta un ejercicio intenso, el 19% de quienes lo hicieron de forma más moderada y apenas el 3,84% del grupo control.

Cecchini asegura que la verdadera importancia de cualquier tratamiento radica en sus efectos a largo plazo. Aquí es donde la práctica deportiva asesorada por un entrenador adquiere más relevancia. El estudio demostró que seis meses después de concluida la intervención los que habían sido adscritos al grupo guiado por un preparador eran quienes más se beneficiaban de la reducción de síntomas de depresión.

Mas información y fuente: SINC

Imagen: Flickr