Accident scene

Un nuevo estudio, publicado en Environmental Health Perspectives, analiza los accidentes con víctimas en episodios de calor en Cataluña entre 2000 y 2011. Liderado por el Centro de Investigación en Epidemiología Ambiental, el trabajo concluye que las olas de calor y el aumento de la temperatura incrementan los accidentes automovilísticos que involucran factores de rendimiento asociados a la conducción.

Un estudio publicado en el último volumen de Environmental Health Perspectives y dirigido por Xavier Basagaña, investigador del CREAL, centro de la alianza ISGlobal, estima que las altas temperaturas ambiente tienen un impacto en el número diario de los accidentes de tráfico y, en particular, sobre los accidentes que implican factores del rendimiento del conductor, como las distracciones, los errores del conductor, la fatiga o la somnolencia.

El estudio concluye que las olas de calor y el aumento de la temperatura incrementan los accidentes automovilísticos que involucran factores de rendimiento asociados a la conducción. Estos hallazgos son relevantes para el diseño de planes de prevención en un contexto de calentamiento global.

Los accidentes automovilísticos son una causa importante de mortalidad y discapacidad en todo el mundo. Es conocido que ciertos factores meteorológicos (como la lluvia, la nieve, la niebla, el viento, el granizo y las bajas temperaturas) aumentan el riesgo de accidentes de tráfico.

El efecto del calor sobre el riesgo de accidentes de tráfico, sin embargo, ha recibido menos atención. No obstante, la relación es plausible porque se sabe que el calor disminuye la capacidad para realizar tareas físicas e  intelectuales.

Los investigadores analizaron la relación entre los recuentos diarios de accidentes de vehículos de motor y la temperatura diaria o episodios de olas de calor. Se incluyeron todos los vehículos accidentados con víctimas producidos en Cataluña durante el periodo de calor entre los años 2000 y 2011. El estudio contabilizó cerca de 118.500 accidentes automovilísticos, un promedio de 64 por día.

“El riesgo estimado de accidentes aumenta significativamente en un 2,9% durante los días de ola de calor, y esta asociación es más fuerte cuando se restringe a accidentes con factores asociados al rendimiento de los conductores. En este caso, el riesgo estimado de accidente aumenta significativamente en un 1,1% por cada 1 °C de aumento en la temperatura máxima”, concluye Basagaña.

Fuente: CREAL/ISGlobal SINC