The bar at Skrea beach, Falkenberg, Halland, Sweden

¿Imaginas tener vacaciones ilimitadas y pagadas por tu empresa? Nuevos métodos de trabajo basados en la confianza y la productividad a través del bienestar del empleado están revolucionando los antiguos conceptos laborales.

La política de conceder días de descanso sin límites y sin regular ni contabilizar está siendo adoptada cada vez por más startups y compañías tecnológicas norteamericanas. Una de las pioneras fue Netflix, donde se ha consolidado debido a la obtención de grandes picos de productividad y creatividad.

La última en sumarse este año ha sido General Electric ofreciendo lo que llaman un “enfoque permisivo” de tiempo libre pagado. Ya no habrá ningún límite establecido en el número de días de vacaciones por enfermedad o personales que los ejecutivos y profesionales de alto nivel puedan tomar. Esta nueva decisión involucra a 30.000 empleados de GE, un 43% de su fuerza laboral en Estados Unidos.

El diario digital CNN Expansión cuenta cómo Richard Branson de Virgin Group causó controversia cuando anunció que ofrecería a un pequeño grupo de empleados de Virgin una política de días de descanso ilimitados. Su razonamiento era lógico: “Si trabajar de nueve a cinco ya no aplica, entonces ¿por qué deberíamos restringir las políticas de vacaciones?”.

Algunos expertos expresan su preocupación porque los empleados puedan acabar teniendo menos tiempo de vacaciones debido a que los parámetros de cuántos días esta bien tomarse de descanso no son claros. Por otra parte, pueden beneficiarles en gran medida al sentirse libres de aprovecharlas sin que otros consideren que abusan del privilegio. Las encuestas establecen que por lo general los estadounidenses toman menos vacaciones de las que les corresponden y además, permanecen en contacto con la oficina cuando lo hacen.

Solo el 2% de las empresas ofrecen políticas de tiempo de descanso pagado ilimitado para sus trabajadores según un reciente estudio realizado por la Society for Human Resource Management. Estas nuevas formas son relativamente nuevas, por lo que su impacto es difícil de predecir.

Por Dolores Cardona