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Actualmente vivimos en una época de muchos cambios y el término saludable está de moda, los medios de comunicación nos bombardean y nos animan a tener hábitos saludables como clave para ser felices y disponer de buena salud, un claro ejemplo es: “Mens sana in corpore sano” eslogan muy utilizado en el mundo de la publicidad y marketing, pero sabemos exactamente ¿Qué es una vida saludable? la Organización Mundial de la Salud define el término de salud como: “Estado completo de bienestar físico, psíquico y social y no la mera ausencia de afecciones o enfermedades”, por tanto ser saludable no implica solamente no estar enfermo sino disponer de un estado óptimo de bienestar…, y ¿Qué es bienestar?, hay varias versiones sobre la definición más exacta pero según la Real Academia de la Lengua Española, bienestar  viene de dos palabras: bien y estar y significa:

“1. m. Conjunto de las cosas necesarias para vivir bien.2. m. Vida holgada o abastecida de cuanto conduce a pasarlo bien y con tranquilidad. 3. M. Estado de la persona en el que se le hace sensible el buen funcionamiento de su actividad somática y psíquica.”

Por tanto, entendemos que un estilo de vida saludable sería todo aquello que sea necesario para vivir bien y que es vital en nuestro día a día. Nuestra sociedad vive permanentemente en un estado cambiante que requiere de nosotros una adaptación constante y siendo saludables tenemos mucho ganado, yendo mas allá de tener un buen estado de salud físico, pudiendo alcanzar unos niveles completos de salud mental y social. Ejemplos como una buena nutrición, unas relaciones personales positivas y porqué no una mentalidad optimista hacen de nosotros mejores personas proyectando esa imagen a nuestro entorno más cercano, consiguiendo una sensación altamente contagiosa. Una cuestión es si podemos traspasar este concepto y lo convertimos en una meta clave en las organizaciones, ¿Sería esto posible? ¿Qué impacto tendría en nuestra empresa? Según la O.M.S.:“Un entorno de trabajo saludable es aquel en el que los trabajadores y jefes colaboran en un proceso de mejora continua para promover y proteger la salud, seguridad y bienestar de los trabajadores y la sustentabilidad del ambiente de trabajo en base a las siguientes indicadores:

  • La salud y la seguridad concernientes al ambiente físico de trabajo.
  • La salud, la seguridad y el bienestar concernientes al medio psicosocial del trabajo incluyendo la organización del mismo y la cultura del espacio de trabajo.
  • Los recursos de salud personales en el ambiente de trabajo y
  • Las formas en que la comunidad busca mejorar la salud de los trabajadores, sus familias y de otros miembros de la comunidad.

Un entorno saludable sería un espacio de trabajo donde la promoción de la salud y el bienestar de los trabajadores es entendido como un pilar básico e innegociable, no solamente es disponer de un ambiente físico adecuado sino tener un personal con capital psicológico positivo e implicado en esa promoción de la salud y una Dirección sensible con la comunidad que le rodea. La clave del éxito es la colaboración de todas las partes implicadas, no solamente la Dirección sino también el personal. Transmitir e interiorizar ese concepto de cambio de vida saludable implica que cuando la persona sale de su lugar de trabajo debe seguir con esas pautas saludables en su ámbito privado.

El punto de inflexión es cambiar esa mentalidad y entender que ser una organización saludable no solamente es evitar sanciones o cumplir con la normativa preventiva o laboral, es rentable y marcas distancia respecto a tus competidores, tener un empleado implicado en su trabajo es mucho más productivo y muy valioso, además que  reducimos los porcentajes de absentismo y los accidentes. Según mi opinión a parte de estos dos criterios tendríamos el criterio ético, es decir la implantación de un entorno saludable es lo correcto. Hemos hecho referencia al Capital Psicológico positivo, este término se encuentra en auge actualmente, según la Dra. Marisa Salanova (Catedrática Psicología Organizacional Positiva Psicóloga Coach (PEC) de la Universidad Jaume I de Valencia), para definir este concepto primero tiene que quedar claro que es la psicología positiva, la podemos entender como una disciplina de la psicología que viene a decirnos que la salud emocional es algo más que la ausencia de enfermedad.

Siguiendo con mi exposición, una vez definidos los conceptos y aclarado los términos, podríamos pensar, ¿Y con esta clase de trabajadores las empresas que consiguen? Un empleado saludable, utiliza recursos y prácticas saludables, lo que favorece que la organización obtenga unos resultados más saludables, por tanto este sistema de gestión, genera una espiral que lleva implícito un “ feedback” (retroalimentación o respuesta en el proceso de comunicación) muy positivo y con resultados altamente satisfactorios. La implantación de este sistema puede conllevar grandes beneficios, así como la capacidad de marcar distancia con las empresas competidoras debido en gran parte por el prestigio que se  obtiene.

A pesar de lo dicho anteriormente, un pequeño autónomo o una microempresa podría pensar, sí todo esto está muy bien, pero ¿Quién lo implanta? Google, Apple, Nestlé o Gas Natural  son una referencia y tienen premios como impulsoras de sistemas saludables pero… estas empresas disponen de muchos más recursos para poder implantar esta clase de mejoras ya que son multinacionales. Esta afirmación se podría pensar así rápidamente, pero sería una afirmación incierta ya que esta clase de empresas tiene más recursos porqué invierte en esta clase de sistemas de gestión. Algunas de las nombradas anteriormente entre muchas otras, además ya han obtenido la acreditación de empresa saludable, gestionada y expedida por AENOR (única entidad certificadora de toda Europa en esta materia).

Siguiendo con el párrafo anterior, es cierto que las Organizaciones que primero han desarrollado y aplicado un liderazgo saludable han sido las grandes empresa, pero la pregunta es ¿Porqué las pequeñas empresas no se deciden? creo que una parte de la respuesta reside en que a las PYMES les influye tres grandes elementos: La involución de Cultura y Valores, la falta de un Modelo de Negocio nítido y claro que seguir y finalmente y más importante el Miedo al cambio y falta de cualificación para llevarlo a cabo (Salanova 2008; Salanova y Schaufeli 2009; Salanova y Cols., 2012). Precisamente desde mi punto de vista, aplicar este tipo de sistemas es mucho más fácil y eficaz en una empresa más pequeña, debido a que no dependen de grandes estructuras jerárquicas. Además, es más visible y global el efecto que producen. ¿Porqué debería implantar esta clase de empresas una política saludable? Según la opinión de muchos directivos, esta clase de prácticas son   inviables en las PYMES y por eso las menosprecian. No hay madurez directiva sobre el fuerte impacto positivo en la cuenta de resultados, quizás no hay suficiente formación e información, o si la hay no ha calado o interiorizado lo suficiente. Una de las grandes excusas es la falta de Tesorería, alegando que suficiente tienen en pagar al personal, los proveedores y otros acreedores y tirar el negocio para adelante como para pensar en aplicar otras medidas de gestión y digo excusa porqué aplicar algunas medidas no implica coste añadido (flexibilidad de horario, autonomía, desviación positiva, claridad de rol y de tareas, afrontamiento al estrés, participación en la toma de decisiones o mejora del clima positivo…).

            Estamos en un momento de crisis que ha provocado cambios en el mercado de trabajo: un alargamiento de la vida laboral o un  empeoramiento de la salud debido a las largas jornadas laborales, son un claro ejemplo de ello, esto comporta mayormente un descenso en el desempeño de las tareas y de la productividad. Este escenario provoca la necesidad forzosa de cambiar esta mentalidad y tener el valor para salir de la zona de confort  en la que la mayoría de organizaciones se encuentran y definir nuevas metas y objetivos para poder superarlas. Darwin decía que no sobreviven las especies mas fuertes o las más rápidas sino las que se adaptan mejor a los cambios.

A pesar de la reticencia de muchos, existen pequeñas empresas que no se han conformado y han querido mejorar. En la revista rhsaludable, publicación digital que nace con vocación de convertirse en instrumento y herramienta de referencia en materia de organizaciones saludables a través de buenas prácticas respecto a la gestión y salud de las personas tanto en España como en Iberoamérica) se van publicando ejemplos de empresas que han mejorado su sistema de gestión, siendo mas saludables, además de informar sobre cuestiones relacionadas con la promoción de la salud de los trabajadores, en ella se hace referencia a los Laboratorios farmacéuticos Quinton como claro ejemplo de empresa saludable, esta empresa de tan solo 43 empleados promueve la dieta sana, la práctica del deporte al menos dos veces por semana, la conciliación o el masaje gratuito en horario laboral, siendo un ejemplo de organización saludable ha obtenido el Certificado de Empresa Segura, Saludable y Sostenible del INSHT. Con estas medidas la empresa ha conseguido la equidad en la plantilla, con un 50% tanto de hombre como de mujeres, y ha duplicado la inversión en conciliación, además de introducir medidas como las vacaciones al carta o la jornada continua, adaptada al horario europeo. Esta pequeña empresa ha conseguido entrar en el ranking de las diez primeras empresas españolas “Best Workplaces España 2013”.

Otros ejemplos de empresa saludable que se narran en rhsaludable son: la Asesoría Navarro, esta asesoría ubicada en Petrer (Alicante) de tan solo 18 trabajadores ha aplicado el proyecto HERO en Tiempo 1 que se realizo en el periodo 2009-2011 con el objetivo de desarrollar un modelo de investigación-acción sobre Healthy&Resilient Organizations (HERO Model) para pymes como alternativa a la evaluación tradicional de riesgos psicosociales. Fomentar un buen clima laboral ha sido una premisa fundamental para esta empresa y ha confiado en el potencial que tienen sus trabajadores, otorgándoles autonomía y participación en la toma de decisiones. Creen que un trabajador feliz repercute directamente sobre la imagen y productividad de la empresa.

No quiero pasar la oportunidad de mencionar que el método HERO (Salanova, Llorens, Cifre, y Martínez, 2012) es un proyecto de investigación del equipo WONT-Prevención Psicosocial, Equipo de investigación de la Universidad Jaume I de Castellón, con el objetivo de facilitar la transferencia del conocimiento de la universidad a las empresas, y diseñar instrumentos, útiles en la práctica, de evaluación y desarrollo de lugares de trabajo saludables.

Desde el año 2009 el Grupo OTP colabora en el Proyecto de Evaluación de la incidencia del trabajo en la salud mental de trabajadores de PYMES). Gracias, a ese trabajo, y tal y como se explica en la página web del equipo WONT de la muestra obtenida por la participación, entre otros, de los clientes de Grupo OTP fue posible la validación de los instrumentos, que han sido recientemente publicados en una revista de alto impacto científico internacional como es Group & Organization Management confirmando la validez, fiabilidad y robustez de los instrumentos de medida y de las bases científicas del Modelo HERO como un método alternativo y eficaz de evaluación de riesgos psicosociales en el trabajo.

Otras Pymes, que la publicación hace mención, que además han sido galardonadas con el I Premio de Entorno de Trabajo Saludable son por un lado la filial española de la empresa GDF Suez ganadora del premio, que ha sido capaz de generar una cadena de compromisos asumidos por sus miembros sobre la base de una gestión participativa e integradora. ‘By people for people’ es su declaración de intenciones y, a la vez su plan de acción. La otra empresa es Atención Social de Emergencias Grupo 5 finalista y también premiada por tener la misma vocación de servicio al entorno, modelo de gestión de equipos de trabajo que está enfocando todos los procesos de RR.HH. hacia la correcta adecuación persona-puesto con el objetivo de minimizar el impacto de los riegos psicosociales inherentes a su labor.

Estas empresas entre otras son el claro ejemplo que cualquier empresa puede  fomentar un entorno saludable. Según los datos publicados en página del INSHT (el portal de promoción en la salud de los trabajadores) realizados por la ENWHP, por cada euro invertido en programas de salud en las empresas, se obtiene un retorno de 2,50 y 4,80 euros en absentismo y de entre 2,30 y 5,90 euros por costes de enfermedad. Se aumenta la competividad y la productividad y la empresa proyecta una imagen muy positiva y de referencia.

            Como conclusión final solamente debo decir que el propósito de este artículo es como estudiante del máster iberoamericano en Organizaciones saludables e Innovación  en la  Gestión de Personas organizado por Grupo OTP y Florida Universitaria, animaros como Carmen Soler Pagán (Gerente del Grupo OTP y Directora del Master) me animó a mi a reflexionar sobre las políticas de RRHH actuales y replantear la posibilidad de promocionar más la salud de los trabajadores, aunque solamente ha sido una “píldora” como dice la Dra. Salanova, con ella quiero transmitir que invertir en salud y en bienestar es invertir en felicidad laboral.

¿Te atreverías a convertir tu empresa en un entorno más saludable?.

Por Laia Oliver Espinal