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Carmen Tapia / www.diariodeleon.es Los malos hábitos y el diagnóstico precoz de las lesiones en la piel están aumentando en León el número de casos de los principales cánceres de piel. La responsable de la Unidad del Melanoma del Hospital de León, Elia Sarmaniego, alerta de la relajación de las costumbres para protegerse de los rayos solares. «Los especialistas ponemos todo nuestro empeño en detectar las lesiones en fases tempranas antes de que se hayan podido diseminar. Pero la gente tiene que mejorar sus hábitos y consultar con los médicos de familia antes si tienen alguna lesión sospechosa».

Los casos de los principales cánceres de piel destapados en la consulta de Dermatología del Hospital de León han crecido un 42% en los últimos cinco años. Sarmaniego alerta de un incremento de la incidencia entre la gente más joven que está entre los 17 y los 27 años.

El que menor incidencia y peor pronóstico tiene es el melanoma. Representa el 6% de los cánceres de piel detectados en León pero es el que tiene una mayor tasa de mortalidad, que ronda el 65% de los pacientes diagnosticados. «Es el que mayor riesgo tiene de mortalidad por su alta capacidad para provocar metástasis, sobre todo si se detecta en una fase tardía».

El arsenal terapéutico disponible permite abordar el problema con mayor éxito que hace unos años. Los tratamientos dirigidos a las diferentes mutaciones de las células cancerígenas, la determinación del gen BRAF y su capacidad para mutar en distintos tipos de cánceres y nuevos medicamentos y terapias inmunológicas han aumentado la supervivencia de los pacientes diagnosticados.

«Lo que ocurre con el melanoma es que afecta a personas jóvenes, con edades media de entre 40 y 70 años, pero con una incidencia elevada», asegura Sarmaniego.

Factores de riesgo

«En mi experiencia clínica observo que hay un repunte de este tipo de cánceres. Sobre todo estamos viendo más casos en gente joven. El más joven que tenemos actualmente en tratamiento tiene 17 años». La exposición solar excesiva y sin protección y una ropa inadecuada favorecen la aparición de lesiones dermatológicas. «No nos cansamos de repetir que hay que protegerse del sol. Recomendamos filtros superiores a 50 que protejan de los dos rayos ultravioletas, el A y el B. «Hay mucha gente que utiliza los bronceados en cabina porque piensan que no dañan la piel. Este sistema de bronceado ya se ha prohibido en otros países». Ante cualquier sospecha hay que consultar al dermatólogo. «Es muy importante la prevención. Ante cualquier sospecha o lunar irregular o atípico hay que acudir al médico».

No sólo el ocio es un riesgo para la piel. Al sol que se toma en las playas y las piscinas hay que sumar el riesgo laboral. Los trabajos expuestos al aire libre, como el de los obreros de la construcción o el campo, son un riesgo para la piel. La especialista destaca que hay profesiones más expuestas al sol que son un riesgo para quien las ejerce. «Tenemos el caso de un obrero de la construcción que con 20 años tiene una lesión en el cuello. Tiene la cara prácticamente quemada y es importante que las empresas vigilen la prevención de riesgos laborales con casos que llevan telas especiales de protección porque las horas de trabajo les impide llevar una buena práctica de protección solar. El casco, la tela y la crema son imprescindibles para evitar lesiones».

El servicio de Dermatología del Hospital de León detecta al año 80 casos de melanoma, treinta más que en 2009, aunque el incremento de casos está estabilizado desde el año 2010 «con un ligero aumento desde ese año que vimos una incidencia alarmante en el área sanitaria de León», explica Sarmaniego. Estos cánceres representan el 6% de todos los que se tratan en el Hospital.

 

Fuente: Carmen Tapia / www.diariodeleon.es