reloj

El cambio de hora lleva tiempo generando un encendido debate entre sus firmes defensores, encantados con el hecho de no ser engullidos por la oscuridad al saltar de la cama cada mañana, y aquellos detractores que lo consideran un trastorno innecesario que no acaba de compensar. Esta discusión, que se repite año tras año en marzo y en octubre, ha sido recuperada este año con más fuerza al hilo de la reciente propuesta del Gobierno de modificar definitivamente el horario español, atrasándolo una hora de forma permanente. ¿Porqué se cambia la hora en octubre y marzo? ¿Cuál es el objetivo de este ajuste horario? ¿Seguirán atrasándose y adelantándose los relojes en otoño y primavera si finalmente se hace efectiva la idea del Gobierno?

La madrugada de este domingo, los relojes se han adelantado una hora y a las 02.00 horas se ha pasado a las 03.00 para comenzar el horario de  verano, que permite un ahorro aproximado del 5% de la  energía.

Según estimaciones del Instituto para la Diversificación y el  Ahorro Energético (IDAE), este ahorro energético equivale a unos 300  millones de euros. El cambio de hora se debe a la Directiva  Comunitaria 2000/84/ CE y es de obligado cumplimiento en los todos estados miembros de la UE.

Así puede influir

Algunos afirman que el cambio de horario en una hora influye negativamente en su humor y estado de ánimo, a su “reloj corporal” y, en general, a su salud. Son personas que refieren cambios en sus patrones de sueño-vigilia y alteraciones transitorias en su bienestar, con la aparición de distimia (estado de ánimo deprimido), somnolencia, astenia, irritabilidad, nerviosismo, cefaleas y dificultades para mantener la atención y la concentración. Incluso hay personas que presentan molestias digestivas.

Diversos estudios han investigado sobre estos cambios debidos a la alteración horaria, y los resultados son divergentes: según algunos, el cambio de horario puede afectar débilmente a la salud, mientras para otros la variación no influye en el equilibrio de las personas.

Como afrontarlo

  • El ejercicio físico suave, como paseos o la carrera suave, puede ayudar a “avanzar” el reloj interno, al aumentar la concentración de serotonina y de otros neurotransmisores en el cerebro,
  • Mantener unos buenos hábitos de sueño todo el año, con horarios regulares a la hora de acostarse y levantarse también ayuda.
  • Modificar el horario de comidas y evitar la ingesta de cafeína y alcohol.
  • Melatonina: también se ha sugerido que la ingestión bajo indicación médica de algunas dosis de la hormona melatonina durante unos días podría ayudar a regular los ciclos de sueño y vigilia en las personas sensibles.
  • Adaptarse al cambio horario desde unos días antes: en las personas especialmente vulnerables se puede aconsejar que, desde una semana antes, se vayan haciendo pequeños cambios graduales y progresivos de diez minutos cada día en el sentido del próximo cambio de horario.