La importancia de la formación en trabajos aislados o en solitario.

La actividad laboral ha sufrido variaciones importantes, habiéndose producido un descenso de la misma, y en consecuencia un descenso del número de trabajadores en las empresas.

Cada vez en mayor medida nos encontramos ante situaciones en las que el trabajador/a debe realizar tareas en situación de aislamiento entendiéndose como tal “aquellos que se realizan en soledad, sin otras personas que desarrollen su labor en el mismo recinto o sala. Por lo general, las personas que realizan estos trabajos no tienen contacto visual con otras personas y, a menudo, no pueden oír ni ser oídos sin el uso de mecanismos (teléfono, interfono, etc.) (Fuente: NTP 344 del INSHT).

Formación

En este artículo nos referimos a aquellos trabajos que, por razones horarias (trabajo nocturno, trabajo de fines de semana) o de la organización (manejo de datos industriales confidenciales, vigilancia de procesos o de centros de trabajo) son desarrollados por una sola persona.

Algunos ejemplos de trabajos en solitario son:

  • Trabajadores de establecimientos fijos: gasolineras, tiendas, …
  • Trabajadores que trabajan fuera de las horas habituales.
  • Trabajadores conductores y choferes
  • Trabajos de agricultura y forestales
  • Trabajadores de servicios: carteros, agentes inmobiliarios, comerciales…

En este sentido, los trabajadores en solitario necesitan ser suficientemente experimentados y comprender los riesgos que tienen en su puesto de trabajo y precauciones que deben seguir.

La formación es particularmente importante cuando existe una limitación en la supervisión a la hora de controlar, orientar y ayudar en las situaciones de incertidumbre que pudieran aparecer durante el trabajo.

Una formación adecuada en los riesgos relacionados con el trabajo es una de las medidas preventivas más eficaces, pues la formación será clave para afrontar las limitaciones del trabajo en solitario y de gran ayuda ante situaciones inesperadas.

Formación adecuada al puesto de trabajo, formación de nivel básico y además  formación en primeros auxilios, que será  de vital importancia para el trabajador, a la hora de afrontar las tareas en solitario y darán al empresario, la garantía de tener formado a su trabajador, tanto en lo laboral como en seguridad, de acuerdo a la legislación vigente.

La formación como complemento a la evaluación de riesgos y la minimización de los riesgos mediante acciones correctoras será clave para garantizar la seguridad y salud del trabajador.

Recuerda que la gestión de la prevención de riesgos laborales relacionada con los trabajos en solitario no es diferente a la del resto.