El cáncer es una de las principales causas de mortalidad en todo el mundo. La OMS espera que las muertes relacionadas con el cáncer aumenten de 8,2 millones en 2012 a 13 millones en 2030.

Cada 4 de febrero se celebrá el dia mundial contra el cáncer con el fin de  promover medios para aliviar la carga mundial de la enfermedad.
No hay que olvidar que la exposición a gentes cancerígenos en el trabajo es una de las causas principales de la aparición de esta enfermedad.
De los 375 agentes cancerígenos reconocidos por la Agencia Internacional del Cáncer (IARC), casi la mitad, 173 son cancerígenos laborales. Entre ellos y en primer lugar el amianto, del que se estima que ha producido y producirá millones de muertes en todo el mundo. Pero también otras partículas en forma de polvo como la sílice y el polvo de madera; metales y compuestos de arsénico, cadmio y níquel; sustancias como el benceno, alquitranes y aceites minerales; monómeros como el cloruro de vinilo; aminas aromáticas como la bencidina y la naftilamina; plaguicidas como el paraquat y el benomilo; hidrocarburos como el naftaleno y el tricloroetileno; y muchos otros.
La IARC reconoce además la existencia de 18 ocupaciones en las que se ha demostrado un exceso de cáncer en relación con la población general, pero en las que no se ha podido identificar un agente causal específico. Entre ellas se encuentran las industrias del aluminio, del cuero y calzado, del mueble, del caucho, textil y la industria de la impresión.
La prevención del cancer y en especial aquellos que tienen origen laboral debe se uno de los objetivos de futuras estrategias relacionadas con la salud laboral.