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UGT pide que los gobiernos central y autonómico creen un fondo para compensar a las víctimas del uso de amianto para evitar que sus indemnizaciones dependan de costosos procesos judiciales que, en muchas ocasiones, llegan demasiado tarde, ha afirmado el secretario provincial, Roberto Gómez.

Antes de su prohibición, que en España no se produjo hasta 2002, el uso del amianto era habitual como aislante y componente de la uralita, aunque en este momento está establecida su relación conciertos tipos de cáncer, sobre todo de pulmón, peritoneal y de pleura.

César Díez, encargado de la oficina de atención a afectados por amianto de UGT en Burgos, ha explicado que el problema es que los síntomas de los daños causados por el amianto tardan entre 15 y 40 años en evidenciarse, cuando ya es difícil encontrar pruebas y testigos y muchas de las empresas a las que se puede pedir responsabilidad han desaparecido.

Además, a partir de ese momento se inician procesos judiciales que son complicados y que, en ocasiones terminan cuando el afectado ya ha fallecido.

Ha puesto como ejemplo el caso de Fernando García, un trabajador de oficinas de una empresa que utilizaba habitualmente el amianto en sus procesos de fabricación en Burgos.

En 2008 se le detectó un cáncer de pulmón y comenzó una batalla legal para reclamar a la empresa una indemnización.

Tras un proceso complejo el juzgado de lo social le dio la razón en abril de este año, pero la empresa recurrió para evitar o retrasar el pago de una indemnización de 274.000 euros.

El trabajador falleció a finales de agosto de este año y el recurso planteado ante el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León aún no está resuelto.

Roberto Gómez ha recordado que la Comisión Europea ha calculado que hasta 2030 morirán en la Unión Europea unas 500.000 personas por los daños causados por el amianto, la décima parte en España.

El dirigente sindical advierte de los nuevos peligros de exposición al amianto que corren los trabajadores de empresas de reformas, dado que hasta 2002 España importó 2,8 toneladas de este material, que está en muchas viviendas y empresas.

De hecho, ha estimado que el amianto se utilizaba como aislante principal o para las tuberías bajantes en la práctica totalidad de las construcciones de entre 1964 y 1984, aunque después se redujo algo su utilización, que no desapareció totalmente hasta 2002.

Fuente:http://www.lavanguardia.com