manzana-verde

¿Nos paramos a pensar en los costes sociales y económicos que genera la falta de control en aspectos como los hábitos de vida saludable y la falta de ejercicio físico entre otros?

Según la OMS en 2005, las enfermedades no transmisibles representaron el 60% de todas las muertes previstas en todo el mundo, es decir, se calcula que 35 millones de personas fallecieron a consecuencia de enfermedades no transmisibles. Siendo las cinco enfermedades principales las cardiopatías, los accidentes cerebrovasculares, el cáncer, las enfermedades respiratorias crónicas y la diabetes.

Los datos

Además de los costes sociales que generan todas estas muertes, los costes económicos son brutales, Según estimaciones de la OMS, la pérdida de ingresos nacionales, por ejemplo, en China serán en torno a 558.000 millones de dólares durante el periodo 2005 – 2015

Grafico-costes-enfermedades

 

¿Podemos prevenirlo?

Existen pruebas científicas concluyentes de que una dieta saludable y una actividad física ligadas al control de las condiciones de trabajo, desempeñan un papel importante en la prevención de estas enfermedades. Además, se calcula que aproximadamente el 80% de las enfermedades cardiovasculares, los accidentes cerebrovasculares, la diabetes de tipo 2 y el 40% de los cánceres pueden prevenirse mediante intervenciones económicas eficaces que actúen sobre los factores de riesgo primarios.

Como actuar desde el ámbito laboral: Promoción de la salud

El lugar de trabajo está reconocido como un marco adecuado para la promoción de la salud. Además muchos de los factores de riesgo están íntimamente relacionados el trabajo.

La promoción de la salud en el lugar de trabajo se ha centrado por lo general en promover la salud del trabajador mediante el control de factores de riesgo como, por ejemplo:

  • El consumo de tabaco.
  •  El sedentarismo.
  •  Una mala alimentación.
  • Exposición a agentes cancerígenos.
  • Estrés laboral.

Los programas de promoción de la salud en el lugar de trabajo tienen la posibilidad de llegar a una proporción importante de trabajadores adultos.

Además, son un medio efectivo de promocionar hábitos alimentarios saludables y la actividad física regular, por lo que deben dedicarse esfuerzos a su uso con el fin de mejorar los hábitos de alimentación y de actividad física de la población trabajadora

Pueden fomentarse conductas saludables en el lugar de trabajo a través de varios niveles de influencia.

  • Formación
  • Fomentar una alimentación saludable
  • Promoción de la actividad física.
  • Campañas de prevención del tabaquismo.
  • Evaluación y control de factores psicosociales
  • Control de las condiciones de trabajo.
  • Vigilancia de la salud

 Conclusión

La implantación en las empresas de campañas de promoción de la salud pueden ser realmente efectivas en los cambios de hábitos de los trabajadores y pueden suponer, junto con otras medidas, una reducción de los costes socio económicos que producen estas enfermedades.

¿Es rentable invertir en salud?

Header-pintura-fecha-grande