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La Asociación Nacional de Empresas de Control de Plagas (AENCPLA) ha alertado del riesgo de legionelosis producido por los sistemas de nebulización de agua en bares y terrazas si no se revisan, tal y como establece la normativa. «En estas fechas, son aún más necesarias las revisiones periódicas, preventivas y correctoras encaminadas a mejorar diversos aspectos como la seguridad, la salubridad e higiene de las instalaciones con riesgo de dispersión de legionela. Por ello, las instalaciones que tengan torres de refrigeración, equipos de aerosolización, pulverización y nebulización de agua destinados al confort térmico o para la conservación de los alimentos deben permanecer especialmente alerta durante la época estival», ha comentado la directora general de la asociación, Milagros Fernández de Lezeta.

La legionela, extendida en ambientes acuáticos naturales, sobrevive en los espacios húmedos y se ha convertido en un riesgo para todos los edificios que posean torres de refrigeración, sistemas de distribución de agua caliente sanitaria, condensadores evaporativos o sistemas de aerosolización o pulveración del agua, considerados como potenciales amplificadores de esta bacteria y diseminadores de legionelosis. De hecho, cada año se registran en España una media de 45 brotes de legionelosis, especialmente ante la llegada de las altas temperaturas del verano, que hace que haya más casos y aumente la letalidad de los registrados en el ámbito hospitalario, los llamados casos nosocomiales, dado que se encuentran en una situación que los hace más vulnerables.

Además, según los últimos datos de la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica, relativos a 2011, un 11,1 por ciento de los casos registrados en hospitales acabaron falleciendo a causa de esta enfermedad.

Medidas de prevención

La asociación ha informado de que las medidas preventivas van encaminadas fundamentalmente a evitar aquellas condiciones que favorecen la colonización, multiplicación y dispersión de legionela como, por ejemplo, temperaturas adecuadas para su crecimiento (de 25-45 grados centígrados y especialmente en presencia de suciedad), estancamiento del agua, acumulación de sustratos o de productos que sirven de alimento para la bacteria.

Asimismo, y además de la limpieza, ANECPLA ha recordado que la desinfección de las fuentes ambientales contaminantes sigue siendo la principal medida de control empleada. Por todo ello, ha aconsejado a aquellas empresas o centros que precisen los servicios de prevención y control de la legionela que sean «extremadamente exigentes» a la hora de elegir a los profesionales y a las empresas contratadas.

Fuente: Abc

Foto: komgrit