José Laguarda Rodrigo. Jefe de la Unidad Especializada de Seguridad y Salud Laboral de la ITSS de Valencia nos deja las conclusiones de su participación en la jornada OHSAS 18001 y Modelo de Empresa Saludable: un binomio para la mejora de la seguridad y salud laboral

Junto a mi agradecimiento por haber sido invitado a participar en la Jornada, permitiéndome aportar la visión de la Inspección de Trabajo en la correcta elaboración de las auditorías reglamentadas u obligatorias, resaltar los puntos críticos de las normas y apuntar cual es la interpretación que puede darse a los mismos, quiero destacar también la aportación que para el mundo de la seguridad y la salud en el trabajo supuso la celebración de esta Jornada y, sobre todo, el enfoque dado a la misma, en cuanto incide en la conveniente utilización de la OHSAS 18001.

Porque yendo más allá de las exigencias legales es como mejor pueden obtenerse los mas óptimos resultados en la prevención de riesgos laborales. Materia en la que, no olvidemos, la norma también va mas allá  de establecer medidas u obligaciones concretas pues, al final, nos exige resultados: eficacia de la protección, garantía del derecho a esa protección y, para ello, adopción de cuantas medidas sean necesarias, estén o no previstas en esas normas .

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José Laguarda Rodrigo. Jefe de la Unidad Especializada de Seguridad y Salud Laboral de la ITSS

En mi intervención quise resaltar, en primer lugar, estas cuestiones para centrarme, a continuación, en el comentario de las normas reguladoras de las auditorías reglamentarias.

Desde el primer momento, la norma crea una duda sobre cuando es obligatoria la realización de una auditoría, pues de la lectura del art. 29,2 del Reglamento de los Servicios de Prevención (RSP) parece deducirse que sólo deben de auditarse las actividades preventivas  llevadas a cabo por medios propios. Sin embargo el primer párrafo de dicho artículo supedita la obligación de auditarse a un supuesto de hecho que, en la práctica, es aplicable a cualquier empresa: cuando de la evaluación de riesgos se derive la necesidad de tener que desarrollar actividades preventivas para evitar o reducir los riesgos laborales.

También es verdad que, habitualmente,  cuando los niveles de siniestralidad de la empresa son elevados y siempre a través de un Requerimiento para que se audite y cuyo cumplimiento evitará, previsiblemente, una  futura sanción.

Cuando las empresas notifican a la Autoridad Laboral la no obligatoriedad de auditarse por considerar que reúnen los requisitos del art 29,3 del RSP, es práctica también habitual que dicha Autoridad y debido a que uno de dichos requisitos es muy subjetivo y de difícil constatación: ha de resultar evidente la eficiencia de su sistema preventivo, solicite un informe valorativo a la Inspección de Trabajo sobre la procedencia de la referida autoexclusión de la obligación de auditarse.

Otra cuestión resaltable es la posibilidad prevista en el mismo art del RSP de que las auditorías reglamentarias de carácter periódico puedan retrasarse en sus plazos de ejecución por el simple hecho de que la modalidad organizativa de la prevención haya sido pactada por la empresa y la representación de los trabajadores, dejando así abierta la posibilidad de que sean personas no suficientemente expertas en la materia quienes decidan sobre una cuestión preventiva, pese a que la inmensa mayoría de las normas de este tipo, son imperativas y no negociables. Cuestión esta que siempre es objeto de especial atención por la Inspección de Trabajo y Seguridad Social

Mi intervención incidió también en el procedimiento inspector seguido para la revisión del contenido y calidad de las auditorías que se efectúan a las empresas, del que cabe destacar que los informes finales de valoración y las conclusiones que se alcanzan sobre la eficacia del sistema preventivo auditado también son siempre objeto de una especial atención de la labor inspectora.

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José Laguarda Rodrigo. Jefe de la Unidad Especializada de Seguridad y Salud Laboral de la ITSS

Finalmente y por resultar siempre obligado hacerlo, se ha incluido una referencia sistematizada a los distintos sujetos y entidades que pueden resultar responsables cuando se incumplen las normas laborales sobre las auditorías preventivas y las distintas responsabilidades que ello puede conllevar: las administrativas, las civiles y, mas difícilmente, las penales.

Efectuadas así estas conclusiones, solo me cabe ya felicitar a la Fundación y trasmitirle mi mejor ánimo y apoyo si para que continúen ejerciendo esta labor de difusión de las mejores prácticas empresariales en la prevención de los riesgos laborales.

José Laguarda Rodrigo.

Jefe de la Unidad Especializada de Seguridad y Salud Laboral de la ITSS de Valencia

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