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En los días en los que la economía cae empicado, que las empresas sobreviven con el mínimo presupuesto, todos nos preguntamos sobre la necesidad de la prevención.

 Las sanciones cada vez poseen cuantías económicas mas elevadas, sobretodo si se vulnera la protección de los trabajadores y la prevención de los riesgos laborales en sus puestos de trabajo.

Aunque en un principio la prevención nos pueda resultar un coste añadido y superior a los tiempos  que nos acontecen, sin embargo hay que pensar que el coste real de la prevención es muy bajo, si tenemos en cuenta los posibles costes, tanto a nivel económico como emocional de un accidente laboral o una enfermedad profesional.

Una baja laboral por contingencia común tiene un coste para la empresa y si éstas bajas se hacen reiterativas en uno o varios trabajadores, puede ser un indicativo de una situación laboral desfavorable para los trabajadores, lo cual se debería investigar desde la prevención de riesgos laborales, realizando los estudios pertinentes de temperatura, humedad relativa del ambiente, problemas posturales, sobrecarga de trabajo, estrés, etc.

Estas bajas al final repercuten en la economía de la propia empresa, a través de la prevención de riesgos laborales y acometiendo por el empresario las medidas preventivas adecuadas, podemos hacer que esos costes sean casi ínfimos o incluso que desaparezcan por completo.

Una baja por accidente laboral, no solo se deben contar los costes directos del accidente, sino que a éstos hay que sumarles, las horas de improductividad del trabajador accidentado hasta su total recuperación, las horas de trabajo que perdió la persona que le socorrió en el  momento e incluso le llevó al centro de salud mas cercano, los materiales o equipos de trabajo que se hayan podido llegar a dañar, la incorporación de manera inmediata de nuevo trabajador sin experiencia, al que hay que formar desde un principio, la preocupación que se genera en el ambiente laboral, las tensiones o miedos que puedan sufrir los compañeros que estuvieron presentes en el accidente, la perdida de imagen de la empresa en el mercado y el sufrimiento que ese trabajador y su familia soportarán a corto, medio y largo plazo, tanto emocional como económicamente.

La suma completa de todos y cada uno de los costes anteriormente mencionados son una razón de peso para procurar a todos los trabajadores, en cualquier ámbito laboral, la prevención de riesgos laborales en un puesto de trabajo.

Por supuesto, a todo esto también hay que incluirle las debidas sanciones que oscilan hoy día, entre tres y seis mil euros, los costes judiciales que puedes acarrear y el tiempo que no tenemos, para poder personarnos en los despachos de la administración o en los juzgados.

 La prevención de riesgos laborales es un coste ínfimo ante la posibilidad de perder una vida.

En el Grupo O.T.P. nos encontramos comprometidos con este problema, ofrecemos a nuestros clientes unos servicios personalizados y ajustados a las necesidades de cada cliente, para mantener la premisa de “0 accidentes”.