Botiquin

La presencia de personal formado en primeros auxilios, en determinadas empresas cuya actividad puede provocar accidentes de cierta gravedad, puede llegar a salvar vidas, por lo que desde el punto de vista de la PRL resulta de gran importancia.

Simplemente con la aplicación más básica del sentido común es muy posible que podamos llegar a la conclusión de que los conocimientos esenciales en primeros auxilios son muy aconsejables en muchos ámbitos sociales (centros docentes, centros de concurrencia publica, espectáculos y en general cualquier actividad en la que exista la posibilidad de accidentes de gravedad).

El ámbito laboral no es una excepción de lo anteriormente expresado. Dentro de las actividades desarrolladas por los empleados en algunas empresas, existen algunas funciones que ponen a los trabajadores en situaciones en las que existe la posibilidad de sufrir accidentes graves, por lo que la presencia de personal formado en primeros auxilios no solo es aconsejable, sino que se convierte en una obligación expresada en la normativa vigente. De la redacción de los artículos 19 y 20 de la Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales podemos deducir que los empresarios estarán obligados a formar a sus trabajadores en lo que a primeros auxilios se refiere de forma que se tengan previstas “la adopción de medidas necesarias en materia de primeros auxilios”, es decir, si se puede prever la posibilidad de que de produzcan accidentes graves, el empresario deberá tener formados a trabajadores que puedan afrontar con garantías esas situaciones.

Aun pudiéndose considerar imprescindible y obligatoria la presencia de personal formado en primeros auxilios en todos los centros de trabajo, por muy remota que parezca la posibilidad de la existencia de una situación de peligro, existen determinadas actividades en las que por alguna circunstancia o característica especial de la tareas realizadas, convierten a dicha formación en algo de vital importancia. Dichas situaciones  se encuentran previstas de forma muy clara en la doctrina establecida por el INHST. Desde el punto de vista de la PRL, la necesidad de conocimientos en primeros auxilios entronca de forma clara con la necesidad de la presencia de un recurso preventivo, es decir, se considera necesaria la presencia de personal formado en primeros auxilios en aquellas situaciones en las que el recurso preventivo deba ser obligatorio (Cuando los riesgos puedan verse agravados o modificados, en el desarrollo del proceso o la actividad, por la concurrencia de operaciones diversas que se desarrollan sucesiva o simultáneamente; Cuando se realicen las siguientes actividades o procesos peligrosos o con riesgos especiales (altura, sepultamiento o hundimiento, máquinas que carezcan de declaración CE, espacios confinados y riesgo de ahogamiento por inmersión) además de cuando sea requerido por la Inspección de trabajo.).

Si es necesaria la presencia de un recurso preventivo para controlar la gestión adecuada de la PRL durante la realización de determinadas tareas, parece lógico pensar que dicho recurso preventivo deberá contar con formación en primeros auxilios para poder afrontar posibles consecuencias derivadas de un accidente provocado por las tareas realizadas.

Dentro del temario que cursan las personas que van a ser nombradas como recurso preventivo (curso nivel básico de PRL), se incluye un modulo dedicado a la formación en primeros auxilios. Dicho modulo de formación en primeros auxilios se considera insuficiente, puesto que, incluido en un curso que tiene otros temas de importancia, termina reduciéndose a una formación muy sencilla y sin un contenido práctico real.

De todo lo anteriormente expresado podemos concluir que la presencia de personal formado en primeros auxilios puede ser muy recomendable en todas las empresas, sin embargo esta formación puede ser de vital importancia en aquellas tareas de especial peligrosidad. Dicha formación no deberá diluirse entre el temario de otros cursos dedicados a la PRL, sino que deberá ser especifica y  adecuada a la importancia de aquello que se pretende proteger, es decir, la vida de trabajadores expuestos a riesgos importantes.

En Grupo O.T.P. nos encontramos comprometidos con esta necesidad, ofreciendo a sus clientes formación especifica en primeros auxilios de forma que todos sus clientes puedan cubrir las obligaciones establecidas en la normativa vigente.