Por: Carmen Soler Pagán Gerente Grupo OTP Comunidad Valenciana
 
La Ley de Prevención de Riesgos Laborales, contempla en sus artículos 4,15,16 y 25 normas generales que son de aplicación a todos los riesgos laborales, también a los riesgos psicosociales, no obstante, parece que los riesgos psicosociales ‘o emergentes’, hayan sido los últimos en llegar.
 
Lo cierto es que nos encontramos con una realidad en la que el reto de lo psicosocial se multiplica y también la velocidad en que se presenta.
 
Estamos en un momento de ‘reestructuraciones laborales’, cambios que afectan de modo radical a los trabajadores de una empresa o sector en la organización del trabajo, y que se están traduciendo en despidos colectivos por reducción de plantilla, subcontratación, traslados de la producción o deslocalización, fusión y absorción de empresas y el recurso a la contratación temporal, entre otras medidas.
 
Las repercusiones que estos procesos tienen para la salud de los trabajadores y los efectos secundarios que éstos tienen para la economía, son hoy día objeto de preocupación por parte de todos los agentes de cambio en materia preventiva, y se está traduciendo, entre otras medidas en una Campaña Europea de control de la Evaluación de Riesgos Psicosociales en las Empresas por parte de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social.
 
Sin embargo, la incidencia en la Gestión de los Riesgos Psicosociales, no es nueva en el GRUPO OTP, ya que desde Estudis i Prevenció, se elaboró hace ya cinco años, un plan estratégico para la gestión de los riesgos organizativos, tanto a nivel de cliente interno como externo, y se tradujo en las siguientes iniciativas:


 

Desde nuestra experiencia, en Grupo OTP creemos que  la evaluación de riesgos psicosociales se ha perfilado como el mejor instrumento para identificar y analizar los riesgos para la salud derivados de la organización y entorno del trabajo mientras que las técnicas de recursos humanos se han revelado como la mejor manera de actuación de la dirección de la empresa frente a dichos riesgos. Por ello, frente a la Gestión de lo Psicosocial, como decía Goethe:
 
No basta saber, hay que querer; no basta querer, hay que hacer