Los riesgos principales en los trabajos en espacios confinados son:

1. Falta de oxígeno: es frecuente que en los espacios confinados la concentración de oxígeno en el aire sea insuficiente para que una persona respire.
 
El 21% del aire que respiramos es oxígeno, y no se debería trabajar a menos del 19%; por debajo del 17% se entra en una situación peligrosa, por debajo del 12% la persona queda inconsciente y por debajo del 6% sobreviene la muerte. Muchos de los accidentes mortales que ocurren en los espacios confinados son debidos a la falta de oxígeno.
 
2. Presencia de gases tóxicos: en muchos espacios confinados existen materiales de origen diverso que por putrefacción, fermentación u otros procesos similares generan gases que pueden ser muy tóxicos, tales como el ácido sulfhídrico o el monóxido de carbono, que no tiene olor pero puede producir rápidamente la muerte, u otros. Los gases tóxicos pueden ser originados por la realización de ciertas actividades contaminantes en el interior del espacio confinado, tales como aplicación de pintura o soldadura.
 
3. Incendio y explosión: los gases acumulados en el interior de un espacio confinado pueden ser inflamables (gas natural, amoniaco, monóxido de carbono, etc.) y dar lugar a un incendio o una explosión cuando en el interior del espacio se produce alguna chispa o se enciende una llama.

Fuente: www.insht.es